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jueves, 1 de septiembre de 2011
La niñera de los nietos de Gadafi.
Shweyga Mullah, etíope de 30 años llegó hace cosa de un año a la mansión de una familia rica de Libia para ser la niñera y persona encargada de los nietos del mismísimo Gadafi. Shweyga no era como en la foto. Una noche pasado medio año, la nieta pequeña del dictador tenía un llanto inconsolable. La madre, desesperada por el llanto de la pequeña, exigió a la niñera que la callara incluso si tenía que usar la fuerza. Shweyga, imagino que por respeto, miedo y cariño, todo a la vez, se negó.
El resultado es la foto. No voy a contar cómo se las ingenió Aline, nuera del dictador ahora fugitivo, para dejar a la pobre niñera de ésta guisa; ya que mi blog nunca ha sido tan gore. No hay más que mirar la foto y concluir una vez más que ésta panda de desgraciados que ha gobernado Libia durante un larguísimo período, no están aún dónde tenían que estar; que no es otro sitio que en manos de ese pueblo al que han torturado y vilipendiado, para que todas sus actos se les fueran devueltos.
Como el ojo por ojo tampoco es lo ético, ahí os dejo éste descubrimiento que hizo un reportero de la CNN hace dos días y que cada uno piense cómo se le puede devolver a ésta chica su piel que se le fue arrebatada simplemente porque 'no quería pegar a la niña'.
Hablando de pieles, mañana, la que habito.
lunes, 21 de marzo de 2011
Amarillo es el objetivo. Trípoli.
En un país predominantemente amarillo como China (foto) qué queda si no. Empatía con el entorno y mucha fiebre. Ejércitos y juventud borracha y loca de fiebre. Cada vez vivo más apasionado los pocos momentos libres que el lejano oriente me ofrece. Que no es precisamente lo que aquí abajo os dejo (vídeo), pero bueno, de ello se trata la globalización. De eso y de poder bombardear a cualquier magnate árabe que atente contra los derechos de su pueblo. Espero que al menos los intereses sean solo esos, el pueblo, y no lo que yace bajo el subsuelo. Me parecería muy amarillo si ocurriese lo contrario. Si después de bombardear Trípoli, cargándonos a muchos civiles que allí habiten, conseguimos encontrar a Gadafi, hacerle caer todo el peso de la justicia por sus injusticias cometidas y encima, conseguimos que el pueblo libio por fin disfrute de una plena democracia, entonces que tiren bombas hasta los fanfarrones.
Si por el contrario, solo queremos llegar, acabar con y sustraer de un oro negro para convertirlo en algo muy amarillo, entonces no habrá esperanza para eso que llaman la oleada de cambio en el mundo islámico.
Que Alá esté con los suyos.
Si por el contrario, solo queremos llegar, acabar con y sustraer de un oro negro para convertirlo en algo muy amarillo, entonces no habrá esperanza para eso que llaman la oleada de cambio en el mundo islámico.
Que Alá esté con los suyos.
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