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sábado, 7 de abril de 2012

Os aseguro que encuentran el Infierno.

    Se encuentra en la calle Deseo, en el número 6, es un club de lo más divertido. Se llama El Infierno. Aviso! es un bar de ambiente y sólo depravados son admitidos. Depravados, prostitutos o niños pequeños que se corrompen pensando que le gustan sus amigos y no sus amigas. Dios manda, claro. Y Dios no manda a sacerdotes que abusen de niños ni a obispos católicos que los corrompan en su seno. En su lugar, esas pobres almas confundidas por ideologías que pretenden distraer su sexualidad, se dejan llevar por nuevas corrientes que los hacen terminar en EL INFIERNO.
    Qué bonito lugar, la gente se come los pitos, las chicas se lamen los pezones. Se respira libertad, se respira semen y no huele a incienso. Por momentos da asco. Esos momentos en los que llegan malditos reprimidos que se vanaglorian éstos días llevando tronos y acudiendo a misas como ésta (vídeo). Son ellos los que corrompen su alma. Los imagino fustigándose después de una mamada, quizás incluso han follado con algún menor, porque para ellos la homosexualidad es sexo, es El Infierno.
    Me apiado de ellos, de la tortura en la que viven por oír a sus Obispos, por engañar a sus señoras, por engañar a su Dios. Un Dios que en ningún momento noto que me rechaze, un Dios que si descendiera a la tierra probablemente identificara más El Infierno con su Vaticano que con éste bar de calle Deseo.

    Creo que pediré unas copas. Me apetece brindar con mis amigos, que ni son prostitutos, ni depravados, ni van comiendo pollas a reprimidos. Creo que admitimos demasiado, que escuchamos bastante y que aún así brindamos tan tranquilos. A veces la tolerancia no me gusta... la tolerancia para con ésto:



    Os aseguro que El Infierno algún día los encontrará a ellos.

viernes, 24 de febrero de 2012

La Iglesia, Santa Caja.

"Y si cobráramos por las comuniones, bodas o bautizos, recaudaríamos 1889 millones de euros"

    ¡POR LA CARA! Así se manifiesta la Conferencia Episcopal tras presentar un informe de sus gastos. La frase viene a colación del primer titular que no es otro que 'La Iglesia gasta 39 euros en cada fiel español', al que, para enfatizar, añaden el 'si cobráramos..'. 
    Sin duda, no tienen ni pizca de vergüenza al decir SI COBRÁRAMOS. ¿Acaso no lo hacen? No hay señor cura que salga de una boda sin un mínimo de 120 euros en el bolsillo, y eso sólo en pueblos como Yunquera o Alfarnate... a saber cuánto te piden en una Iglesia idílica de una capital. En los bautizos, de buena tinta es sabido que luego pasa el padrino por sacristía, por no llamarle caja; y en las comuniones o confirmaciones, las madres hacen piña para que el señor cura no se vaya de vacío.

    Me parece muy bien que presenten gastos, que digan cuánto les cuesta cada feligrés para que se vea que no todo es beneficio; pero por lo que no vamos a pasar es porque nos tomen el pelo. No hay sacramento gratuito en la santa casa, NO LO HAY. Y dudo que la Conferencia desconozca que los sacerdotes se lo llevan calentito... lo cuál sería corrupción. Es de tan mal gusto el tema, que sé de Iglesias dónde se piden unos 'euros de más' en concepto de limpieza porque tras la boda la Iglesia queda llena de arroz, pétalos o pólvora de petardos (por cierto una horterada).
   
    Con éste tipo de manifestaciones no hacen más que acrecentar la mala imagen que tenemos sobre ellos, una imagen de desfachatez y de soberbia de la que deberían de hacer menos gala en los tiempos que corren. Ya está bien, querida Conferencia, de que los feligreses acudan con ilusión a bautizar a sus nuevos miembros, le suelten la guita sin poner pegas y ahora vengas tú a decirnos cuánto os cuestan.



Yo paso.... mirad que pelo más mono: