Hoy, pese a que me duela hasta pensarlo, detesto tener amigos incapaces de castigar sus ideales de derechas. Sí os detesto. Hoy sí. Me paso la vida justificando, criticando, defendiendo o atacando mis propias ideas y las actuaciones del partido al que he votado. La autocrítica al fin y al cabo, que es más que necesaria.
Vosotros no. Vosotros, por apoyar o, en su defecto, hacer oídos sordos de toda clase de mensajes fascistas habéis conseguido que ciertos personajes de derechas vuelen libres con unas alas que vuestra impasividad les ha otorgado. HOY NO ME VALE QUE OS CALLÉIS, lo siento. Hoy no. Una persona no puede quedar impune por decir públicamente 'un maricón como tú estaría colgado de una grúa en Teherán'. No hay grúas suficientes para colgar en Teherán a todos y cada uno de los que conformáis éste país de FACHAS que jamás dejará de ser España.
Una España iranizada a vuestro antojo para limpiar a personas que, siento el populismo, sólo han cometido el delito de AMAR LIBREMENTE. No es delito, es un don, el de enamorarse de sentimientos sin mirar fachadas físicas ni obstáculos fisiológicos. El don de creer en uno mismo y en que lo que hace no es peor ni mejor que lo que el resto. Es más, es mejor, a la vista de vuestras afirmaciones.
Creía innecesaria, a éstas alturas, una lucha activista en pro de los derechos homosexuales. Cuán equivocado estaba. Quizás un gobierno de izquierdas, y mucho más plural que el vuestro, nos lo puso muy fácil; nos hizo nadar en un bálsamo de libertad que ahora de nuevo parece estar contaminado. Pero que quede claro que al final, se ridiculizan ellos y no nosotros porque nos guste un David y no una Lucía; ni ellas porque les guste una María y no un Roberto; ni aquellos a los que les gusta un David y una Lucía a la vez. Se ridiculizan cuando un Tribunal Constitucional desestima recursos patéticos. Se ridiculizan los que NO CRITICAN conductas homófobas pero sueñan con una boda a lo grande del brazo de su amado.
NO CRITICAR o CALLAR es lo mismo que apoyar. Así que hoy no, queridos amigos con los que puedo generalmente discutir de política, hoy no quiero ni una sola palabra escrita en un Whatsapp que no sea para reprochar, recriminar y denunciar frases como las del señor Eduardo García Serrano. HOY NO.
Jesús Galeote.
No hay comentarios:
Publicar un comentario